Tutorias muy particulares

Ya han comenzado todas las clases, universidad e institutos, los profesores van poniendo a cada uno en su sitio y los rebeldes empiezan a despuntar. Para que no se vaya de madre la cosa hay que llamarlos a capitulo, una tutoría debería servir, pero en este caso ocurre todo lo contrario, el repaso se lo lleva la profesora y le dan la del pulpo, para que no vuelva a protestar durante todo el curso.